Thor, un acompañante muy especial
Thor es mi perro y me acompaña en el día a día de Mayêutik.
No es un elemento anecdótico ni decorativo, sino parte del entorno desde el que trabajo. Su presencia forma parte de una manera de entender el acompañamiento: cercana, humana y atenta a los detalles que favorecen el bienestar.
En un espacio donde adolescentes y familias llegan a menudo con tensión, nervios o desgaste, cuidar el ambiente es tan importante como cuidar el proceso.
Un entorno que acompaña
En Mayêutik entendemos que el entorno influye directamente en cómo una persona se expresa, se relaja y se abre al proceso. Un espacio tranquilo, seguro y sin juicios facilita la escucha, la reflexión y la conexión.
La presencia de Thor aporta calma y naturalidad de forma espontánea. Su compañía ayuda a suavizar el inicio de las sesiones, reduce la rigidez y favorece que muchas personas se sientan más cómodas desde el primer momento.


Presencia respetuosa y coherente
Thor está presente de manera discreta y respetuosa. No interviene en las sesiones ni condiciona el acompañamiento, y su presencia se adapta siempre a las necesidades y preferencias de cada persona o familia.
Para quienes se sienten cómodos/as con animales, su compañía se convierte en un apoyo emocional sutil, alineado con la mirada de Mayêutik: una forma de acompañar procesos educativos desde la coherencia, el respeto y la humanidad.

En un entorno cuidado, con la presencia de Thor, los procesos fluyen mejor; da el primer paso y cuéntame tu situación.
El primer paso es un espacio para escucharnos y ver, sin compromiso, si este proceso encaja con vuestras necesidades.
La primera visita es gratuita.
